OBRAS PÚBLICAS LICITARÁ LA 1ª FASE DE REFUERZO DEL ROMPEOLAS EN NOVIEMBRE

LAS OBRAS ARRANCARÁN EN 2019 Y SE PROLONGARÁN DURANTE 15 MESES. DEBERÁN HACERSE EN BAJAMAR Y EN ÉPOCA ESTIVAL PARA FAVORECER SU EJECUCIÓN

SE ACTUARÁ EN LOS PRIMEROS 250 METROS DEL DIQUE, QUE SE ANCHARÁ ENTRE 2,5 Y 3,5 METROS

La primera fase de las obras de refuerzo del dique norte (rompeolas) del puerto de Castro Urdiales se licitarán el próximo mes de noviembre, y las obras comenzarán en 2019. Los trabajos deberán llevarse a cabo durante la bajamar y en la temporada estival para favorecer su ejecución.

Las obras, que tendrán un presupuesto base de licitación de 3.193.678 euros y un plazo de ejecución de 15 meses, están encaminadas a mejorar la seguridad frente al deslizamiento y el vuelo del dique atendiendo a la nueva norma de recomendaciones de obras marítimas para aumentar la vida útil del espigón.
El Gobierno de Cantabria autorizará mañana jueves el inicio de los trámites para la puesta en marcha de estas obras, valorada en 2.639.404 euros.

El consejero de Obras Públicas, Jóse María Mazón, acompañado del alcalde de Castro Urdiales, Ángel Díaz Munío, y del Director de Obras Públicas, Jóse Luis Gochicoa, ha presentado esta mañana el proyecto que, la Consejería que dirige, sacará a licitación.

Unas obras que constituyen una “antigua y permanente reivindicación de Castro en los últimos años”, tal y como ha subrayado el consejero, objeto incluso de debate y mociones en el Parlamento regional. Aunque se han hecho numerosas intervenciones en el espigón desde 1932 hasta 1980, de mayor o menor entidad, en los últimos años los estudios han detectado pequeños problemas que se quieren atajar cuanto antes para evitar que aumenten.

Aunque las actuales condiciones del rompeolas no suponen un riesgo para la seguridad, la norma que regula las nuevas construcciones marítimas es más estricta y exige mayores niveles, y es bajo la que han trabajado los técnicos que supervisan esta infraestructura desde hace años.
En esta licitación se acometerá el arreglo de los primeros 250 metros del dique, la mitad de su longitud (547m), por ser la zona en la que presenta un coeficiente de seguridad menos seguro, y se dejará para una próxima actuación el resto.
De este modo se logrará reducir la probabilidad de fallo del dique vertical, y se aumentará la anchura entre 2,5 y 3,5 metros y el peso del mismo, además de mejorar su integridad reforzando el exterior con hormigón armado,según ha explicado el jefe de Servicio de la Consejería de Obras, Amador Gafo.

Con el objetivo de reducir las presiones acuáticas en la losa de coronación, se dispondrán tubos dren en cada metro de longitud para dar salida al agua de un modo ordenado y, para garantizar la correcta cimentación del dique, se recrecerá la escollera hasta un ancho de 5 metros.

Además, está proyectada la reparación de aquellas zonas en mayor contacto con el mar y que, por ende, están más deterioradas, por medio de la reconstrucción de los huecos detectados con mortero, sacos, resina o pastas. Las obras contemplan la mejora del pavimento, con un recubrimiento general de losas que pasarán de 30 a 60 centímetros de grosor.
Se colocarán también nuevas escalas y escaleras en el dique, así como bolardos, argollas y barandillas.
Durante el tiempo que duren los trabajos, en torno a 15 meses, el acceso al rompeolas estará cerrado.